Extrañas en una posada o Los amores ridículos

Extrañas en una posada o Los amores ridículos

España, hacia 1639. Cuatro mujeres se reúnen, por aparente casualidad, en una posada de Illescas, en una noche de tormenta. Las cuatro se ven obligadas a compartir aposento, lo que da pie a que cada una cuente su historia y las cuitas y desgracias que sufre por culpa de los hombres.

Doña Leonor, mujer madura, es la esposa de un viejo magistrado, tiránico e hipocondríaco. Rocío, mujer que disfruta de la vida y del placer, se siente esclavizada y humillada por un viejo y repugnante marido pedófilo. La joven Inés, enamorada de Mario, se ve obligada a casarse, contra su voluntad y por mandato de su padre, con un avaricioso banquero judío. Finalmente, Dorotea, una mujer de mediana edad, autora de comedias y vestida de hombre, se lamenta ante sus nuevas amigas del sufrimiento que vive Laura, casada con un marido despreciable, aficionado al juego y a las furcias, por quien siente una profunda atracción.

La inesperada llegada de Ana, una aldeana aquejada de visiones milagrosas, cambiará por completo el destino de estas mujeres, introduciendo un giro decisivo que promete transformar radicalmente sus vidas.

Extrañas en una posada o Los amores ridículos es un thriller criminal escrito en verso que retoma la tradición clásica del Siglo de Oro e hibrida sus temas y fórmulas con la actualidad, en una obra protagonizada principalmente por mujeres.

Alojado la ficción sonora en IVOOX

En este nuevo capítulo, las cuatro mujeres protagonistas, Leonor, Dorotea, Inés y Rocío, recibirán la inesperada visita de una aldeana con poderes milagrosos, Ana, que ve el futuro, y con la que tendrán que compartir aposento. Pese al rechazo inicial, la aldeana que va camino de Soria con la intención de ser entrevistada por María Jesús de Ágreda, sufre esa misma noche una inesperada visión que afectará al futuro de las cuatro mujeres.

En este cuarto episodio, las cuatro mujeres protagonistas vuelven a reencontrarse medio año después en la habitación de la misma posada. ¿Habrán cumplido cada una el plan que se comprometieron a llevar a cabo? Pronto se descubrirá que no todas han logrado la felicidad y que, a pesar de haber quitado de en medio a los despreciables varones que las hacían infelices, una serie de desgracias embargan la dicha de Inés, que contará cómo preparó y quién le ayudo en la empresa de eliminar al marido de Rocío.

En este capítulo, Dorotea narra cómo tras la desaparición del vil marido de Laura, don Manuel, su relación con la joven viuda no ha resultado ser todo lo satisfactoria como esperaba. Tras narrar sus desventuras con ella, Dorotea cuenta a sus amigas cómo contrató a un rufián para que se deshiciera del viejo banquero judío, prometido de Inés. Por su parte, doña Leonor cuenta el calvario de convivir con Don Rafael, su hipocondríaco y avaro marido, al tiempo que Rocío narra el cómico episodio de cómo se deshizo de él, librando a su amiga de su eterno infierno. El episodio termina con la nueva aparición de Ana, la aldeana visionaria.

En este capítulo, doña Leonor cuenta cómo utilizó los celos de su cortejo, el violento militar don Fernando, para deshacerse del marido de Laura y cumplir así su parte del pacto. La aparición de Ana, convertida ahora en secretaria y criada de Dorotea, causa el asombro de las otras tres mujeres. Tras una nueva visión sobre el futuro de las cuatro damas, el episodio culmina con una fiesta en la que todas se embriagan con vino mientras celebran sus éxitos. Sin embargo, todo cambia de improviso con la irrupción de un rufián que desempeñará el papel del chantajista propio del thriller criminal.

Tras haber decidido que no volverán a verse para no ponerse en peligro, en este tercer acto vuelven a reunirse Dorotea, Rocío y doña Leonor, convencidas de que ha sido Inés quien las ha convocado. Las tres comparten sus cuitas y la nueva situación que atraviesan después de los últimos acontecimientos: doña Leonor se ha casado con un muchacho joven que la engaña y la humilla; Dorotea, tras la muerte del marido de Laura, no ha logrado volver a tener acceso a ella, de quien sospecha que incluso se ha echado una amante; y, finalmente, la relación de dominio de Rocío ha cambiado por completo. Nada queda ya de la mujer que sojuzgaba sádicamente a los hombres. Al contrario: ahora es ella quien sufre las humillaciones y vejaciones de un hombre, y lo hace por placer. Al final del capítulo se produce la llegada de Inés, quien revela a las demás que no ha sido ella quien las ha convocado.

El capítulo se inicia con la llegada de Inés a la posada, donde contará a las otras tres mujeres cómo se ha casado y cómo se ha convertido en una mujer distinta de la muchacha llorosa que había sido. Inés revela a sus compañeras que no ha sido ella quien las ha convocado. A partir de ese momento, estallan las sospechas entre ellas y surgen conjeturas sobre cómo se encontraron allí por primera vez: si fue obra del azar o de alguien que quiso reunirlas. Se producen nuevas revelaciones y enfrentamientos que llegan casi a la violencia, hasta que, de forma inesperada, el capítulo finaliza con la aparición de Ana.

En el último capítulo de la ficción sonora, la aparición de Ana cambiará por completo el sentido de todo lo ocurrido. El misterio que ha atravesado la serie comenzará a resolverse y las cuatro mujeres descubrirán que su encuentro en la posada no fue fruto del azar.